Descripción
Hecha a mano en la casa de la hiedra, con cera vegetal y flores recogidas y secadas en la sierra. Cada vela es única: las flores nunca caen igual. Un regalo con alma — o un capricho para tu propio rincón.
Cera de soja y flores secas de la sierra. Enciéndela y la casa huele a cuento.
Hecha a mano en la casa de la hiedra, con cera vegetal y flores recogidas y secadas en la sierra. Cada vela es única: las flores nunca caen igual. Un regalo con alma — o un capricho para tu propio rincón.
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